Dicen que, durante nueve meses, esperé en un lugar calentito y mojado.
Crecí, amoldando el recipiente a mi tamaño, hasta que llegó el momento de salir.
Dice que me dejaron esperando en una mesada y mi vieja se levantó de la camilla, me lavó y arropó.
Me cuentan que esperaba para comer, no andaba llorando por ahí.
Esperé una hermana menor y vino. Parece que esperé otro hermanito y no llegó.
Esperaba ir al jardín de infantes, pero no me llevaron.
A los seis años esperé en la puerta del colegio y entré, esperando encontrar conocimiento.
Esperaba pasar a sexto grado y llegó el séptimo por arte de decreto.
Esperaba terminar la escuela primaria con mis compañeras, pero un camión de mudanzas me cambió de barrio.
Esperando entrar al nuevo colegio, me enfermé por una semana.
Esperaba que esas monjas fueran menos malas que las anteriores y esperaba, en la fila, ordenadamente.
Esperé la primera la menstruación y la esperé todos los meses como estaba pactado.
Esperé ser una mujer, pero no tener tetas tan grandes.
Esperaba ir al primer baile, me dio vergüenza ver el espejo y me quedé esperando.
Esperaba un amor adolescente y esperaba animarme a tenerlo.
Esperé terminar el colegio y viajar a Bariloche.
Esperaba poder entrar a la facultad de medicina, no esperaba encontrarme con tanta gente. Esperé 17 horas en la fila para inscribirme, esperé el número de inscripción. Esperé tres años la libreta universitaria.
Esperaba ser feliz.
Fui feliz.
Esperaba, el 24 de marzo, recordar sólo el cumpleaños de mi abuela. Esperaba no ser una desaparecida.
Seguía esperando enamorarme y mientras, me entretenía imaginando.
Esperé, casi un año, el título de médica después de haber dado el último examen.
Esperé entrar al hospital y trabajar.
Esperé, cuando lo vi, que él fuera el amor. Esperé el beso, esperé el sexo. Esperaba no sentirme mal porque venía todo atravesado. Esperé que llegara el día en el que fuéramos a vivir juntos.
Esperaba tener una familia, hijos. Quise esperar los nueve meses, cruelmente terminó a las 31 semanas.
Esperaba que fuera fiel.
Esperaba amor.
Esperé una segunda espera y también se murió.
Esperé con mi deseo y después esperaba volver a desear, no pude recordarlo.
Acá me tienen esperando y haciendo algo mientras espero.
No esperaba esquiar y aprendí a hacerlo, no esperaba fracasar y aprendí a vivir con eso, esperaba ser médica y lo soy, esperaba ser feliz, fui feliz, fui infeliz, sigo esperando ser feliz.
A la muerte no la espero, nunca espero lo que sé que llega.
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